El jefe de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, manifestó sentirse «horrorizado» por la violencia y represión que están viviendo los manifestantes en Myanmar tras el golpe militar contra la líder Aung San Suu Kyi.

Guterres urgió a la comunidad internacional a actuar para detener la violencia cuanto antes.

“Los asesinatos de manifestantes, los arrestos arbitrarios y las informaciones de tortura de prisioneros violan derechos humanos fundamentales y desafían claramente los llamamientos del Consejo de Seguridad a la moderación, el diálogo y el retorno a la vía democrática en Birmania”, señaló Guterres a través de su portavoz, Stéphane Dujarric.

El jefe de la ONU solicitó a la junta militar permiso para una visita de la enviada especial de la ONU, Christine Schraner, como una forma de calmar la situación y crear condiciones para el “diálogo y el retorno a la democracia”.

Buzón de Noticias