El feminismo no es más que la lucha por los derechos de la mujer y la igualdad de géneros, «una postura filosófica ante la vida y una sublevación contra la autoridad del hombre», como lo dijo en su momento la escritora chilena Isabel Allende.
“Los feminismos procuran la visibilización y la transformación de las formas de opresión, dominación, segregación y otras violencias específicas que sufren todos los sujetos otros del hombre», asegura Begonya Saez Tajafuerce, Coordinadora del Mínor de Gènere y del Master Mundus Phiafec de la Universitat Autònoma de Barcelona.
Hoy el mundo conmemora otro Día Internacional de la Mujer, sin embargo, las cifras de feminicidios siguen subiendo, la violencia machista es cada vez más visible, la desigualdad salarial sigue existiendo y los roles de género son difíciles de erradicar.
Pero en algunas sociedades los problemas son más serios, las mujeres siguen obligadas a casarse, son silenciadas, obligadas a vestir como el estado quiere, golpeadas sin derecho a quejarse y mutiladas sin compasión.
En más de un siglo de lucha feminista, hoy en la mayoría de países occidentales podemos considerarnos «privilegiadas» de contar con educación superior, derecho a votar, a vestirnos como se nos antoje, a trabajar en lo que nos gusta, a decidir cuándo ser madres y a expresar nuestra voz.
Eso es el feminismo, y por eso es necesario seguir ejerciéndolo, seguir presionando a las sociedades y fomentar la igualdad desde el contexto más pequeño.
Buzón de Noticias