Los científicos vuelven a disparar las alarmas ante las posibles consecuencias de la completa desaparición del iceberg A68, el más grande del mundo.

Esta gran pieza de hielo se separó de la Antártida en 2017 y ahora se está desintegrando poco a poco suponiendo una gran amenaza para el ecosistema.

El A68 mide 53 kilómetros de largo por 18 de ancho con una superficie de 4.200 kilómetros y en estos momentos se está desplazando por la zona austral del planeta.

En diciembre del 2020 los científicos descubrieron que el núcleo del iceberg se está redujo un 50% después que se partiera por la mitad y perdiera tres de sus partes exteriores.

La desaparición del A68 tendría consecuencias muy adversas sobre el ecosistema. Se compone de agua dulce fría, lo que podría afectar al fitoplancton y, en consecuencia, a los organismos vivos que se alimentan de él.

Buzón de Noticias