Un grupo de arqueólogos encontró los restos de hace 2.000 años de dos hombres que murieron intentando huir de la explosión del Monte Vesubio en el año 79 que destruyó a Pompeya.
Tras estudiar los cadáveres fosilizados, los expertos creen que uno de ellos era probablemente un hombre de alto estatus y el otro era su esclavo que seguramente intentaban refugio de la explosión y fueron barridos por ella misma.
La erupción del monte Vesubio enterró a Pompeya bajo cenizas, dejando así congelados en el tiempo a la ciudad y a sus habitantes, lo que los convierte en un verdadero tesoro para los arqueólogos.
Cerca del cuello de una de ellos se encontró restos de un manta de lana, por lo que los arqueólogos estimaron que se trataba de un hombre rico de unos 30 o 40 años.

El otro hombre tendría entre 18 y 23 años de edad y, según los expertos, el hecho de que tuviera una vértebra partida es indicativo de que se trataba de un esclavo que realizaba trabajo manual.
Buzón de Noticias