Si tienes un gato ya te habrás dado cuenta lo mucho que a este animal le encanta esconderse en cajas, especialmente en las de cartón, pero alguna vez te haz preguntado ¿de dónde le viene esa fascinación?
Y al respuesta es: estrés.
Un estudio realizado hace un par de años utilizó a 19 gatos que se dividieron en dos grupos, a uno se les dio cajas de cartón y al otro grupo no.
El resultado fue que aquellos gatos que tenían caja de cartón mostraban muchos menos signos de estrés que los que no tenían caja. De hecho, los gatos con caja interactuaban mejor con sus dueños humanos, más tranquilos y menos agobiados, que los gatos que no la tenían.
Buzón de Noticias