Probablemente ya has vivido una separación amorosa, bien sea en ti o en las personas a tu alrededor. Pues bien, ¿qué es lo que pasa después? ¿Alguna vez te has puesto a pensar en cuál debería ser el proceso correcto para superar un rompimiento?

Es aquí donde muchos te dirán: supéralo, busca algo mejor.

Pero, ¿es realmente recomendable el «sacar a un clavo con otro clavo», el psicólogo Alejandro Pereira, explica: «Acabar una relación es un proceso. Toda la relación en sí es un proceso con diferentes etapas, y la ruptura es una que necesita su tiempo de asimilación. El problema que tenemos las personas es que no nos gusta sentirnos mal, y lo que terminamos haciendo siempre es camuflar las emociones negativas. Que esto último no es del todo malo, ojo, pero si se convierte en algo constante con el objetivo de evitar enfrentarnos a la sensación que nos produce que hayamos terminado la relación, sí que es perjudicial».

Por otra parte, la psicóloga general sanitaria Paula Peitron, considera «No es lo mismo cuando se deja que cuando te dejan. En general, la gente tiende a pensar que es más importante estar solo cuando te dejan pero no tiene por qué, porque una persona que es dejada desde luego que tiene que procesar un duelo (de repente deja de estar con alguien que se ha ido), pero la persona que deja, aunque aparentemente parezca más fuerte, si deja a alguien para estar con otro alguien, su patrón de dependencia puede ser mucho más fuerte».

Buzón de Noticias