En tan solo dos meses, cientos de elefantes fueron encontrados muertos en las tierras salvajes de Botsuana al sur de África. Los defensores de los animales señalan que desde principios de mayo contabilizaron 350 cadáveres de elefantes en el delta del Okavango.

Sin embargo, lo más preocupante de todo es que hasta la fecha se desconoce cuál es la razón que lleva a la muerte de estas criaturas y todavía faltan semanas para que los laboratorios muestren resultados.

«Esto no tiene precedentes en cuanto a la cantidad de elefantes que mueren en un solo evento no relacionado con la sequía», explicó Niall McCann, de la ONG National Park Rescuecon a la BBC.

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