Una paramédica de Australia está tratando de comunicarle a todo el mundo los riesgos que pueden significar tronarse el cuello, después que para ella eso la llevara al borde de la muerte.
La trágica historia de Natalie Kunicki comenzó cuando un día normal mientras veía películas se estiró y tronó su cuello, luego se durmió y se despertó más tarde asustada porque no podía mover la pierna izquierda.
Fue trasladada al hospital donde le hicieron una resonancia magnética y le confirmaron que cuando tronó su cuello sufrió un derrame cerebral: se había roto una artería importante en su espina dorsal.
El movimiento provocó que la arteria se rompiera, lo que causó un coágulo de sangre que provocó el derrame.
El lado izquierdo de su cuerpo quedó totalmente paralizado. Fue intervenida quirúrgicamente varias veces.
Buzón de Noticias