La vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, se pronunció sobre un polémico caso en Chocó donde una patrullera fue detenida tras agredir a su superior por una disputa relacionada con el arreglo de su cabello.
Márquez calificó esta situación como un claro ejemplo de «racismo estructural» presente en las instituciones. La patrullera fue capturada luego de un altercado en una estación de policía en Quibdó, lo que ha generado un debate público sobre el trato hacia los miembros de la fuerza pública con características físicas asociadas a comunidades afrodescendientes.
Este hecho pone en evidencia las tensiones y discriminaciones que persisten dentro de algunas entidades oficiales y abre la discusión sobre la necesidad de políticas que garanticen el respeto a la diversidad cultural y étnica en Colombia.
La vicepresidenta enfatizó que la dignidad no es negociable y llamó a reflexionar sobre las prácticas que perpetúan el racismo dentro del país.
Información basada en reportes publicados por El Tiempo.
Fuente original