La violencia doméstica ya no es un tema aislado que se trata con pinzas, ahora es un asunto de preocupación general pues en los lugares que se manifiesta, afecta a todos los miembros de la familia y puede generar problemas psiquiátricos que exploten en el futuro.

Según la socióloga y docente universitaria panameña, Johana Garay Becerra, “La sociedad tiene un problema de violencia doméstica, que hay que asumir y que cada vez es más visible”.

Entre enero y julio de este año, las denuncias registradas en Panamá contra el Orden Jurídico Familiar y el Estado Civil tiene que ver con violencia doméstica, maltratos de niños, niñas y adolescentes, delitos contra la identidad y tráfico de menores de edad, delitos contra la familia y maltrato al adulto mayor.

Solo de violencia doméstica se reportaron 10,115 casos, es decir, 1921 más que en el mismo periodo del año pasado, es decir, decir, 23% más, según datos proporcionados por el Ministerio Público.

Las mujeres, que son las principales víctimas de la violencia doméstica, están dando sus voces de alertas. Están perdiendo el temor y la sumisión al hombre y se están atreviendo a denunciarlos por sus actos violentos.

Buzón de Noticias