Los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes a pesar de que nos cerremos los ojos ante ello.
Uno de los ejemplos más claros es el caso de la isla Kale, perteneciente a las Islas Salomón, en el Pacifico, que en solo cinco años desapareció del mapa y ahora está bajo el agua debido a la erosión costera y la subida del nivel del mar, hoy en día solo sobresale un tronco del agua en lo que antes era su territorio.
En una entrevista realizada a la ambientalista Gladys Habu al medio Mirror, ella narra que ese fue el lugar donde vivieron sus abuelos y todavía está impactada por lo que sucedió.
“Cada vez que regreso, es como si nunca hubiera estado allí”, revela.
Ella recuerda que empezó a darse cuenta de lo que estaba ocurriendo y documentarlo en el año 2009 ya que notó que la isla “era sorprendentemente mucho más pequeña de lo que solía ser durante mi infancia”. “Y en 2014 estaba completamente sumergida bajo el agua. Fue desgarrador”.
Cuando la isla empezó a achicarse cada vez más, las personas que vivían en ella y en todas las demás de las Islas Salomón debieron abandonar el territorio, dejar sus hogares y trasladarse a terrenos más altos.
Buzón de Noticias