China debió admitir este miércoles que su central nuclear de Taishan sufrió una fuga radiactiva lego de que un pequeño número de barras de combustible dañadas provocara una acumulación de gases radiactivos.
Sin embargo, señalan que no hay mayor alarma ante este fenómeno, sino que fue calificado como “común” por las autoridades, debido a “factores incontrolables” durante los procesos de fabricación.
Las barras de combustible contienen pastillas de uranio y proporcionan la energía que hace funcionar a un reactor nuclear.
Según indicaron el ministerio chino de Medio Ambiente y la Autoridad de Seguridad Nuclear, el aumento de la radiactividad en la planta se ubica “en el parámetro reglamentario” y “no hay fuga” en el medio ambiente.
Buzón de Noticias