Conocido como el Burj Khalifa, o el edificio más alto del mundo, esta construcción de 828 metros acaba de convertirse en una gran caja de beneficencia para comprar alimentos a residentes de los Emiratos Árabes Unidos.

Las 1,2 millones de luces que tiene el edificio fueron vendidas cada una en 10 dirhams (2,70 dólares), dinero suficiente para comprar alimentos.

Durante el confinamiento por coronavirus miles de personas han perdido sus empleos, mientras que otras ven cómo disminuyen sus ingresos. Gracias a este acto, se han podido recaudar más de 1,2 millones de comidas para los más afectados.

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