A las 2:00 de la madrugada de este viernes (hora local), entró en vigor el alto al fuego entre Israel y el grupo terrorista Hamás, poniendo una tregua a un conflicto que llevaba ya once días en la región, arrastrando consigo a muertos, heridos y grandes construcciones.

Desde que la medida fue acatada no han sonado alarmas antiaéreas, ni se registraron disparos de cohetes por parte de Hamás hacia Israel, ni ataques defensivos del Ejército israelí sobre Gaza.

Después del anuncio de tregua, el primero en manifestarse fue el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien durante una conferencia de prensa señaló que Israel alcanzó «los objetivos de la operación con un éxito extraordinario” y que la “totalidad de los logros se revelará con el tiempo”.

El mandatario también aprovechó para lanzar una advertencia contra el grupo palestino: “Si cree que vamos a permitir ‘lloviznas’ de cohetes, se equivoca. Responderemos con intensidad a cualquier disparo de cohetes. Lo que fue, no es lo que será”.

Sobre los enfrentamientos de judíos y árabes en las calles de Jerusalén, aseguró que “nadie hará justicia por mano propia”. “Somos un país regido por la ley”, añadió.

Buzón de Noticias