En 1958 la Iglesia de Suecia permitió que las mujeres pudieran ser ordenadas como sacerdotes, igualando las mismas oportunidades que los hombres.

Por esta decisión, que permitió a cientos de mujeres elegir su futuro, hoy en día en ese país hay más sacerdotes de sexo femenino que masculino: 1533 mujeres y 1527 hombres, es decir: el 50,1% frente al 49,9%.

Según la reverenda Cristina Grenholm, secretaria de la Iglesia de Suecia, «el crecimiento ha sido gradual y sostenido. Se podría decir que era algo que veíamos venir».

Ella sostiene que desde la decisión fue tomada hasta la actualidad, pasó todo un proceso de aceptación: «Obviamente ha sido visto como algo positivo para la iglesia y las congregaciones han recibido a las mujeres con los brazos abiertos».

Sin embargo, advierte, no siempre fue así. Hubo una época en la que fueron discriminadas: «tenemos que recordar que algunas clérigas no fueron tratadas bien. En los años en los que las mujeres fueron una minoría, algunas de ellas recibieron tratos groseros por parte de otros clérigos y congregaciones», señala Grenholm al evocar los obstáculos que tuvieron que enfrentar.

Buzón de Noticias