¿Quién no disfruta el sabor de un huevo frito? Su inconfundible forma y fácil preparación le convierten en uno de los alimentos más elegidos para cualquier buen desayuno.

Sin embargo, el huevo frito tiene algo que afecta los múltiples beneficios que ofrece: el aceite necesario para freírse.

Es por eso que los nutricionistas, en lugar de recomendar huevos fritos, recomiendan hacerlo cocidos o bien pasar a las tortillas, una manera más saludable de comerlo.

Pero delimitarnos solo a eso le quita lo divertido, y es que en realidad sí puedes hacer ese particular huevo abierto en el sartén sin necesidad de emplear una sola gota de aceite, a continuación te explicamos como:

Lo primero es usar utensilios de calidad, es decir, olvídate de los sartenes viejas con el fondo dañado, lo más adecuado es usar una sartén antiadherente y, a poder ser, que tenga una tapa a juego o cualquier otra que encaje bien.

Primero, saca los huevos de la nevera un poco antes para que se atemperen.

Luego, enciende el fuego y cuando la sartén esté caliente echa los huevos.

Cúbrelos con la tapa y deja que se cocinen bien con el vapor acumulado, ¡y listo!

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