El 5 de marzo de 2026, el ejército israelí ejecutó una serie de ataques aéreos dirigidos a los suburbios del sur de Beirut, capital del Líbano, focalizados en infraestructuras asociadas al partido-milicia chií Hezbolá. Esta acción ocurrió luego de que las autoridades israelíes emitieran órdenes de evacuación para residentes en hasta cuatro barrios afectados.

En un comunicado breve, las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron el inicio de esta ofensiva en Beirut contra lo que definieron como «infraestructura de la organización terrorista» Hezbolá, sin proporcionar detalles adicionales sobre los objetivos o daños provocados.

Por su parte, las autoridades libanesas reportaron que los bombardeos israelíes han dejado más de 100 muertos y cerca de 640 personas heridas. Estos ataques se enmarcan en una escalada de violencia desencadenada tras el lanzamiento de proyectiles por Hezbolá, que buscaba vengar el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ocurrido en una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero en Irán.

Este episodio refleja la creciente tensión en la región, con posibles repercusiones en la estabilidad y seguridad no solo del Líbano, sino también de los países vecinos y actores internacionales involucrados.

Información basada en reportes publicados por AlMomento.net.