La princesa Diana y el príncipe Carlos casi no intimaban, incluso se llegó a decir que ella se aburría en su compañía.

La revelaciones más recientes de la pareja hablan de la poca vida sexual y de los intentos que hizo la princesa para intentar volverse más activos.

Fue entonces cuando recurrió a uno de de sus amigos más cercanos para que le diera consejos sobre cómo seducir a su marido, así lo señala Robert Lacey, el autor del libro “Batalla de hermanos”.

Según Lacey, Diana bromeó con intentar emborrachar al príncipe para ver si así se lo podría llevar a la cama, pero fue entonces cuando le aconsejaron otra cosa: ponerse una peluca rubia y apagar la luz, así se parecería a Camilla Parker Bowles en la oscuridad.

La insólita respuesta no molestó en nada a la joven, sino que en lugar de eso se echó a reír, un gesto que tal como señala el historiador Bobert Lacey, después de unos años como esposa de Carlos, se había resignado a que la mujer de la vida de su marido no era ella, sino Camilla.

Buzón de Noticias