El cohete Long March 5B lanzado por China al espacio se salió de su órbita y perdió en control de Tierra. Desde entonces empezó a perder altura y ahora va cayendo lentamente sobre cualquier parte del planeta, algo que mantiene preocupado a todo el mundo.
A estas alturas, todavía nadie está seguro dónde caerán sus restos, pues a pesar de que el Pentágono de Estados Unidos monitoriza su movimiento, no hay manea de controlar en qué punto se vaya a estrellar.
Por su parte, tras varios días de guardar silencio sobre el tema, China señaló que no había peligro y le restó importancia al asunto asegurando que «La probabilidad de causar daños es extremadamente baja”, y que “La mayoría de los componentes se destruirán” al entrar en la atmósfera», dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin.
Buzón de Noticias