El mismo Vladimir Putin se quedó impactado después de conocer la noticia de que un fotógrafo de Rusia le rompió las patitas a un cachorro de león para que no se moviera y pudiera tomarle fotos con los turistas.

«Ha sido sometido a un océano de dolor», señaló el veterinario que atendió a Simba, como se llama el pequeño animal.

Al felino lo encontraron en una situación lamentable, en la región rusa de Daguestán, situada al sur del país, en la frontera con Georgia y Azerbaiyán. Además de la fractura de las patas, sufría otras lesiones provocadas por los malos tratos. Obstrucciones intestinales, úlceras por presión y pérdida de masa muscular. «Que esté vivo es todo un milagro», apunta el veterinario.

Buzón de Noticias