Si quieres fotografiar tu comida para vender, son muchas cosas las que debes tomar en cuenta. Especialmente porque la intención es que tu platillo se vea rico y apetitoso para que quienes lo vean se antojen de y quieran probarlo.
Usa platos o bowls pequeños: Si estás sirviendo comida en porciones medianas o alimentos pequeños, lo ideal es que la superficie también sea de su tamaño, porque si emplearas platos grandes tendrías que colocar mucha comida para llenar el plato y no causaría el efecto deseado.

Haz primeros planos: Si estamos hablando de comida, lo importante es resaltarla. Lo ideal es tomarle fotografías de cerca para que el plato salga al detalle. Combina colores y texturas para que se vea más apetitoso y resáltalos en el plano.
Define un «estado de ánimo»: La foto ideal es la que miras y entiendes el mensaje instantáneamente, por esta razón debes contextualizar tu plato con lo que quieres mostrar. Definir colores, texturas y elementos harán de tu plato lo que cada persona, según su personalidad, está buscando.

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