Actualmente, es común encontrar la mantequilla de maní en casi cualquier establecimiento comercial. Y es que su fama de snack saludable ya es bien conocida por muchos.
Sin embargo, si a ti se te antoja un poco de este alimento y no lo tienen en casa, o si simplemente el comercial te parece más caro que el casero, puedes hacerla tú mismo, utilizando muy poco ingredientes.
Necesitarás:
- 300 g de maní.
- 1 ½ cucharadita de aceite vegetal. (Puede ser de coco)
- Opcionales: ½ cucharadita de azúcar, una pizca de sal, 1 ½ cucharadita y media de melaza, miel o azúcar morena.
Preparación:
Si quieres puedes tostar un poco el maní para intensificar el sabor. Para esto, los esparces en una bandeja y la metes al horno por 10′ minutos.
Luego, tritúralos con un rodillo dentro de papel envoplast o una toalla limpia hasta que queden casi hechos polvo.
A continuación, ponlo en el procesador de alimentos o la licuadora con el resto de los ingredientes. A medida que vaya licuando la mezcla debe comenzar a quedar más cremosa, como si fuera una pasta o crema.
Limpia los bordes del envase y repite el proceso hasta que quede con la consistencia deseada ¡Listo!
Buzón de Noticias