Comer sano no significa que debemos privarnos de alimentos que nos gustan para solamente consumir lechuga.
Se trata en realidad de tomar decisiones inteligentes y balanceadas para entender que es lo que le estamos metiendo a nuestro cuerpo.
Es por eso que a continuación te ofrecemos algunas opciones más saludables para que aprendas a comer mejor y adoptes una alimentación más balanceada, sin necesidad de restringirte tanto.
Incluye frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales naturales, pescado y proteínas vegetales a tu alimentación.
Limita y controla el consumo de azúcares, grasas saturadas, carbohidratos ultra procesados y los productos lácteos con mucha grasa.
Evita todo lo que puedas consumir grasas trans como la de las frituras.
Una ves que eres consiente de la forma en que te alimentas, puedes llevar una vida más saludable, y esto lo puedes hacer con pequeños pasos que marcan la diferencia, como comer porciones más pequeñas, cocinar en casa, mirar las etiquetas de los productos y elegir los vegetales y las verduras antes que cualquier otro grupo alimenticio.
Buzón de Noticias