La lucha contra el narcoterrorismo en América Latina y el Caribe recibió un impulso significativo este 5 de marzo de 2026, cuando Estados Unidos y casi 20 naciones de la región firmaron un acuerdo en Miami. En la conferencia inaugural ‘Américas contra los carteles’, celebrada en la sede del Comando Sur en Florida, los países ratificaron su compromiso de trabajar unidos frente a esta amenaza, aunque destacaron la ausencia de México, Colombia y Brasil.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, leyó una declaración conjunta que subrayó la importancia de fortalecer la cooperación multilateral y bilateral para mejorar la seguridad en el hemisferio. Este pacto enfatiza el respeto a la soberanía nacional y reconoce la importancia estratégica de la región, apuntando a promover la paz mediante acciones coordinadas y el uso de la fuerza cuando sea necesario.
El acuerdo compromete a los países participantes a enfrentar amenazas comunes y a combatir el narcoterrorismo y otros riesgos vinculados que afectan la estabilidad regional. Además, contempla esfuerzos conjuntos para reforzar la seguridad fronteriza, proteger infraestructuras críticas y definir otras áreas prioritarias para la colaboración.
Representantes de países como Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Honduras y República Dominicana estuvieron presentes. La convocatoria excluyó deliberadamente a naciones como México, Colombia, Brasil y Nicaragua, en un contexto previo a la cumbre ‘Escudo de las Américas’, que el presidente Donald Trump organizará en Miami con líderes de derecha latinoamericanos.
El secretario Hegseth advirtió que Estados Unidos está preparado para emprender una ofensiva militar unilateral contra los carteles si es necesario, y llamó a sus socios latinoamericanos a intensificar la batalla contra los narcoterroristas. Paralelamente, Stephen Miller, asesor de seguridad nacional, equiparó a los narcotraficantes con grupos terroristas como ISIS o Al-Qaeda y calificó la inmigración ilegal como una forma de terrorismo.
Este encuentro ocurre días después de una operación militar conjunta entre EE.UU. y Ecuador dirigida contra grupos narcoterroristas y tras un aumento en las acciones militares estadounidenses, que incluyen el bombardeo de 44 embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Pacífico y Caribe desde septiembre, dejando al menos 150 muertos bajo la denominada operación ‘Lanza del Sur’.
Este acuerdo marca un paso relevante en la estrategia hemisférica para enfrentar el narcoterrorismo, que seguirá siendo un desafío clave para la seguridad regional en los próximos años.
Información basada en reportes publicados por AlMomento.net.