Seguramente te ha pasado que abres una tableta de chocolate y te la encuentras con esas molestas manchas blancas que estropean su suculento color marrón. Pero, ¿sabes a qué se debe este fenómeno? A continuación te explicamos:

Pues bien, esto se debe a las grasas que contiene el mismo chocolate, es decir, la manteca de cacao, que sufre alteraciones ante cambios bruscos de temperatura.

Por ejemplo, si dejamos el chocolate expuesto a temperaturas demasiado altas o demasiado bajas, las grasas se separan y, a través de la estructura porosa del chocolate, emergen en la superficie y luego cristalizan y adquieren ese color blanco.

Sin embargo, a pesar de que se vea alterado, el chocolate sigue siendo el mismo y puede seguir siendo comestible. Pero si tú quieres evitar que esto te pase tan seguido con el chocolate, ten más cuidado con la forma en que lo almacenas.

Y es que el chocolate debe mantenerse a una temperatura entre 14 y 18 °. En ambientes más cálidos, las grasas se licuan y se separan de los otros componentes. A temperaturas más bajas, se solidifican provocando el mismo fenómeno.

Buzón de Noticias